Angeología, los ángeles
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Aunque los ángeles fueron creados en estado de felicidad y gracia para servir a Dios y a los hombres, se les dio la libertad para elegir entre el bien y el mal. Algunos se inclinaron por el mal y se convirtieron en ángeles caídos o malos, llamados también demonios; otros optaron por seguir cumpliendo con las funciones para las cuales habían sido creados, es decir, para hacer el bien. De estos últimos es de los que nos vamos a ocupar, de los ángeles sanadores del cuerpo y del alma, de los ángeles que transmiten buena energía, de los ángeles en los que nos podemos apoyar.

AngelesNos olvidamos de la fantasía y de la magia, de aquellos personajes que saltaban de los cuentos y leyendas para apoderarse de nuestra mente infantil y vivir a nuestro lado experiencias inolvidables. Hadas, duendes, elfos, gnomos, ángeles... todos de alguna manera nos hacían soñar y con ellos nos sentíamos protegidos. ¿Quién no recuerda aquella oración a la hora de acostarnos?: "Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan...". Y el sueño era tranquilo y placentero porque creíamos de verdad que aquellos cuatro angelitos nos custodiaban evitando que el mal se acercase.

Pero nos hicimos adultos y nos enrolamos en esa vorágine de la vida donde sólo las obligaciones, el trabajo y el trajín del ir y venir empezó a ocupar todo nuestro tiempo. Tal vez si echamos el freno y nos detenemos podemos recuperar aquella sensibilidad infantil y volver a vivir gratas experiencias con aquellos personajes y, ¿por qué no?, recuperar a nuestros ángeles custodios.