Aumento de la radiación, apagones eléctricos, interrupción del servicio GPS, siendo solamente algunos impactos que podría causar el aumento de la actividad solar a la que nuestra infraestructura resulta estar cada vez menos preparada, advierte el gobierno británico.
"La actividad solar puede producir rayos X, partículas de alta energía y eyecciones de masa coronal (plasma). Cuando dicha actividad se dirige hacia la Tierra, existe un potencial de numerosos impactos negativos que pueden incluir apagones eléctricos, fallos en las redes de comunicación y perturbación (o pérdida) de los sistemas de satélites", reza el nuevo informe del gobierno británico sobre el clima espacial citado por 'The Daily Mail'.

En el año 2013 los astrónomos japoneses hicieron un descubrimiento que conmocionó al mundo. Detectaron fuerzas gravitacionales invisibles, como los de un gran planeta, tirando objetos en nuestro propio sistema solar fuera de sus órbitas de milenarias.
A simple vista, el Sol parece un astro sereno, liso y de luminosidad constante. Sin embargo, las investigaciones de las últimas décadas han demostrado libera cantidades de energía provocando las tormentas solares o geomagnéticas. Sus efectos podrían llegar a ser catastróficos en la Tierra con la intesidad adecuada. La red eléctrica, los satélites o las comunicaciones podrían dejar de funcionar. Por ello, para paliar sus efectos es necesario tomar medidas de supervivencia a nivel personal y colectivo.