Las velas y su lectura a través de la forma de sus restos
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Siempre que encendemos una vela tratamos de conseguir nuestros propósitos, deseamos a través de ellas, llegar a nuestras personas queridas, tratar de solucionar algún problema personal, emocional o mental, queremos llegar a través de su luz al conocimiento profundo de las cosas y necesitamos tratar de descifrar que es lo que nos están transmitiendo, sino difícilmente sabemos interpretarlas

La dificultad reside en saber traducir sus mensajes con fiabilidad. Ahí esta la forma de quemarse y los restos que quedan cuando se consumen. Lo que si es real es que las energías sutiles siempre influyen y siempre, siempre, nos comunican algo.

Cuando pongamos una vela para alguna intención o vayamos a realizar un ritual con ellas, hay cosas básicas que debemos de tener en cuenta y que son muy importantes:

     - Disponer de una vela de ritual, con la calidad necesaria.
     - Haber escogido la vela correcta para la intención o petición que vamos a hacer.
     - Tener tiempo suficiente para hacer las cosas con calma.
     - Tener muy claro el desarrollo del ritual.
     - Comprobar si las velas echan humo.
     - Si sale ese humo, observar que clase (claro, oscuro, ondulado, su elevación etc. etc..).
     - Saber el tiempo para el que están preparadas y, por tanto, que deben de durar encendidas.
     - Observar si se apagan antes de tiempo.
     - Cualquier otra cosa significativa que nos resulte extraño.