El cosmos y las nuevas investicaciones
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Según los estudios de Princeton los efectos de los sucesos producidos por la mente podrían ser funcionalmente devastadores para muchos tipos de sistemas contemporáneos de tratamiento de la información. Esta preocupación podía aplicarse a las carlingas de avión, a los silos de ICBM (misiles balísticos de largo alcance), a los equipos quirúrgicos, a la tecnología ambiental, al control aéreo o a cualquier otro panoramas técnico donde las emociones, las actitudes, o los propósitos de los hombres se puedan intensificar y profundizar en sus interacciones con los dispositivos y los procesos que controlan, es decir en los equipos sofisticados que generan datos fundamentales y en los cuales se basa la tecnología moderna y que no se pueden excluir de esta vulnerabilidad potencial, como nanotecnología (microtecnología miniatura) electrónica, los procesadores de los ordenadores etc. por lo que estos estudios llegan a la conclusión de que habría que contrarrestar estos efectos o lo que es lo mismo “la protección contra tal interferencia podía convertirse en esencial y cada vez más relevante de cara a muchos sistemas futuros”.

En los estudios también se habla de los usos revolucionarios y de las implicaciones profundas al considerar la realidad física, nuestras relaciones con el cosmos en el cual existimos y la opinión sobre nosotros mismos e inevitablemente debe afectar inevitablemente nuestros valores, nuestras prioridades, nuestro sentido de la responsabilidad, y nuestro estilo de vida, también tiene implicaciones en nuestra capacidad de adquirir o de generar la información tangible, mensurable (que se puede medir, cuantificar) independiente de la distancia o el tiempo desafiando cualquier modelo del cerebro basado en lo conocido hasta ahora.

Ciertamente, no hay duda de que la integración de estos cambios sobre la comprensión de nosotros puede llevarnos a la formación de una persona substancialmente superior-ética.

El informe de PEAR (Laboratorio de las Anomalías De la Ingeniería de Princeton) concluye: “Muchas de las personas participantes en estos experimentos han terminado sus estudios en diferentes campos de la ciencia y están desarrollando sus carreras de una forma activa en ciencias, ingenierías, académicos, negocios, medicina, o humanidades, utilizando los principios y los conocimientos que han adquirido en sus experiencias”. A título informativo, en el Laboratorio de las Anomalías de la Ingeniería de Princeton, los están empleando, consiguiendo grandes resultados en su productividad.