Amuletos
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El Péndulo, paso a paso (Método-Tutorial).#P5

El péndulo, aprender a concentrarnos.#P4

ESTADO DE ALERTA GLOBAL

Ojo de OrusUno de los grandes miedos que tienen muchas personas es ser víctimas del "mal de ojo". Este mal consiste en la influencia negativa que ejerce una persona perversa o envidiosa sobre otra provocándole desgracias, enfermedades e incluso la muerte, por medio de la mirada. Para evitarlo, numerosas culturas a lo largo de muchos siglos han recurrido al uso de amuletos protectores con la finalidad de desviar o hacer bajar la vista del malvado para que no pueda penetrarnos con su mirada ni causarnos daño alguno haciéndonos víctimas de su maldad. Evitando el contacto ocular directo se prevenía el ataque de la persona que quería trasmitir algún tipo de infortunio. Había dos manera de desviar la mirada del perverso; una era desafiándole con algo que le desagradase o le provocase miedo o distrayéndole con algún objeto. Y fueron estos dos aspectos los que prevalecieron a la hora de confeccionar los amuletos contra el "mal de ojo".

Hay objetos que se han abierto paso entre las páginas de la historia y han llegado hasta nosotros tan limpios que se diría que nada ha ocurrido a lo largo de los siglos capaz de mancillarlos. No es el caso, desgraciadamente, del Martillo de Thor, el amuleto más popular en Escandinavia. Algunos grupos de extrema derecha suecos comenzaron a utilizarlo como símbolo de sus círculos radicales imprimiéndole al martillo connotaciones racistas. De esta manera han querido apoderarse de un símbolo que pertenece a todos los seres humanos convirtiéndolo en el emblema de su odio y cambiando su auténtico significado por otro que nada tiene que ver con su legítima historia y procedencia.

Pero el Martillo de Thor es más poderoso que cualquier grupo de radicales extremistas. Por eso, afortunadamente, a pesar de los intentos de ultrajar su nombre y sus poderes, sigue conservando, en la cultura escandinava, la fama y la simbología milenaria que arrastra de siglos atrás. Nadie debería confundir su auténtico significado asociándolo a cualquier actividad ilícita ni a nada que no sea la protección, que es para lo que fue creado.