El Libro de San Cipriano
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El Libro de San Cipriano procede de las enseñanzas mágicas de origen caldeo y en una parte del mismo está descrito un extraño rito de iniciación cuyo título es : 'El pacto de Sangre'.

'Oh hombres, frágiles mortales, los que pretendéis poseer la profunda Ciencia Mágica. ¡Temblad por vuestra temeridad!... Para conseguirlo necesitáis colocar vuestro espíritu muy por encima de vuestra esfera, haceros firmes e inquebrantables y estar muy atentos y observar con suma prudencia cuanto os diré, sin lo cual todo se volverá en vuestro perjuicio, destrucción y completo aniquilamiento.

Pero si por el contrario observáis atentamente cuanto os diga, saldréis con facilidad de la posición pobre y humilde y el éxito coronará todas vuestra empresas. Armaos, pues, de intrepidez, sagacidad y virtud para emprender esta grande e inmensa obra en la que yo he pasado sesenta y siete años para lograr algún resultado. Por esto es necesario practicar exactamente cuanto a continuación os diré.

Como tantos otros hombres de la época, Jonás Sulfurino, buscó intensamente la Verdad, el poder, la fuerza escondida detrás del ocultismo. El resultado de su búsqueda, de sus dudas, de sus vacilaciones, y finalmente, de sus certezas, es el que dejó expuesto en el 'LIBRO DE SAN CIPIRANO', que constituye un Tratado perfecto de Magia.

Al mundo entero:
'Yo, Jonás Sulfurino, monje del monasterio de Brooken, declaro solemnemente, postrado de rodillas ante el firmamento estrellado, que he mantenido tratos con todos los espíritus superiores de la corte infernal.. Ellos me han mostrado este libro, escrito en pergamino inmaculado con caracteres hebreos.
Yo expongo al orbe entero que lo que se contiene en este libro es verdad. Yo era un incrédulo, pero la evidencia me sacó de mi error. Aficionado desde niño al estudio de las ciencias, cuando llegué a la edad adulta no había conocimiento que no hubiese profundizado. Pero en el fondo de todos ellos encontraba el vacío.
Mi alma, entonces, se agitaba, sedienta por descubrir la suprema verdad secreta. Cuando profesé como monje en el monasterio de Brooken, consecuente con mis aficiones, solicité el cargo de bibliotecario, y allí en su vasta y antiquísima biblioteca, me aislé por completo y pasé los años en los más profundos y misteriosos estudios.