Todo en este arcano, sugiere siempre la victoria del espíritu sobre la materia. Representa en cualquier caso algo bueno, positivo.
Esta carta al derecho simboliza que algo inesperado se presagia que va a suceder pronto. Significa un cambio para el consultante en algo que le interesa particularmente, dando un giro en relación con el amor, el trabajo y el dinero. No hay que dejar escapar la ocasión. Si hay temas judiciales, se resolverán brillantemente. También revela entusiasmo.
Profesionalmente, hay un giro en los estudios o en el trabajo, siempre para mejorar. Tendrá que hacer viajes en avión frecuentemente.
En el plano afectivo, aparecerá un nuevo amor, un flechazo, un cambio inesperado de pareja. Una transformación en la relación. Habrá algún reencuentro.
Como persona, aparece un individuo bastante brusco pero estimulante y libre de prejuicios.
Si aparece esta carta invertida, significa todo lo contrario a cuando aparece al derecho, es decir, todo se para. El consultante es incapaz de afrontar el cambio. Surgirán malas noticias en todos los ámbitos. Cualquier pregunta formulada tendrá sentido negativo.
Profesionalmente, se prevén problemas laborales, desilusiones y negocios que se suspenden.
En el plano afectivo, denota crisis en la pareja. Indica divorcio. Tendrá que tener cuidado con los que dicen ser sus amigos.
Como persona, un embaucador, un falso profeta.
El efecto de esta carta será muy breve, entre una y tres semanas.
Se trata de la razón, la perfección, la aceptación, la abundancia, en definitiva lo necesario para encontrar la felicidad.
Criaturas que surgen de un estanque oscuro, ladrando a la luna. La luna es el último de los arcanos mayores más negativos y problemáticos derechos que invertidos.
Una muchacha arrodillada junto al agua, vierte en un estanque el contenido preciado de sus dos ánforas: la esperanza y el regreso.
Es uno de los arcanos mas negativos. Indica que nada en esta vida se puede considerar eterno, pero solo si se construye sobre unos cimientos sólidos se podrán soportar los ataques externos. Puede tratarse de una advertencia..
Esta carta representa a la materia con un aspecto terrorífico. Sostenido por dos personajes semihumanos como el diablo encadenados al pedestal y que representan a las pasiones que aprisionan al hombre reduciéndolo casi al animal. Se relaciona con la ambición y el deseo de poder.
Representa lo que su nombre indica, fuerza, pero una fuerza canalizada, controlada por una mujer que es capaz de, con cierta ternura, canalizar la fuerza bruta de un león para utilizar ese potencial en algo positivo.
Esta carta es un símbolo de los movimientos cíclicos de los ritmos universales, el yan, lo positivo y el yin, lo negativo, en la alternancia de la vida. El simbolismo de la rueda imparable que gira en el universo unas veces hacia arriba, otras hacia abajo, es decir, el ascenso y la caída.